La oración
es hablar con Dios como nuestro mejor amigo. Contarle todo lo que nos pasa, lo
que queremos y dar gracias por lo que recibimos. Debemos orar siempre, pues
tenemos la necesidad de hablar con nuestro creador todos los días, es lo que Él
nos dice en 1 Tesalonicenses 5:17-18: Orad sin cesar. Dad
gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo
Jesús. No necesitamos tener algo grande que decir para hablar y agradecer a
Dios. Con tan solo respirar, ver el amanecer y tener el privilegio de abrir
nuestros labios para hablar con Dios, el
más que suficiente para agradecerle.
Dios vino aquí a la tierra como hombre a morir por
ti y por mí, para que esta comunión entre nosotros y el Padre sea posible, esto
es por medio de la oración, la cual nos mantiene más unidos a Él y estar unidos
a Dios es lo mejor que nos puede pasar, ya que lejos de Él nada podemos hacer.
Dios escuchas todas las oraciones y responde a todas, claro que de acuerdo a su voluntad, porque su voluntad es perfecta, y nos dará lo mejor, no a nuestro tiempo, sino al de Él, porque su tiempo también es perfecto, no preocupándonos por el cuándo sucederá, porque todo tiene su tiempo, solo debemos confiar, tener fe, que es creer que sucederá aunque no lo hayamos recibido.
Orad siempre, recuerda que Dios es tu mejor amigo,
Él quiere que hables con Él, que le cuentes todo. Dios te escucha y sabe todo
lo que necesitas, pero Él quiere que tú se lo pidas. Debemos reconocer que
nuestra vida depende totalmente de Él. La oración es el poder de un cristiano,
el que ora constante vencerá en todo tiempo la tentación, la respuesta está en
la oración. Habla con Dios donde quiera que vayas.




